¿Recuerdas la serie de televisión La tribu de los Brady? Sinopsis: mujer y hombre separados y con hijos se enamoran, se casan y van a vivir tooodos juntos bajo el mismo techo. Esto mismo les ocurrió a Laura y Juan. Se dieron el "sí, quiero" y de un día para otro se convirtieron en familia numerosa.Separados y con hijos se enamoran, se casan y se mudan a vivir todos juntos. Y a nueva vida, ¡nueva casa!

Para que esta bonita historia de amor y nuevas ilusiones fuera aún mejor necesitaban una casa que les pusiera las cosas fáciles. Una casa como este dúplex de los ochenta que la interiorista Van Castro, de Vivestudio, convirtió en el lugar perfecto para la nueva tribu. Pero es que además la casa venía con regalo. Bueno, regalazo: ¡una superterraza!La reforma se centró den dos pilares: conseguir una gran zona de día abierta a la terraza y con la cocina integrada, y crear una zona de descanso íntima y acogedora para la parejita, ¡claro! En el salón, sofá XL, por supuesto. En forma de L tiene muchos más asientos para que puedan estar todos juntos. Otro de los grandes aciertos está en la cocina. Aunque puede ser un espacio independiente, la gran puerta corredera de madera permite unirla al salón-comedor y tener un solo espacio completamente comunicado.

Y ya que el piso tenía esta estupenda terraza, ¿por qué no conectarla al máximo con los espacios de interior y viceversa? Para lograrlo "sustituimos la antigua carpintería de cuarterones por una gran cristalera corredera, así parece que no hay límites entre interior y exterior y todo se ve más grande. La terraza la decoramos como un salón al aire libre, con un sofá con tapicería de exterior y una tarima que se parece al parquet del interior”, explica la interiorista.

En el dormitorio, paz. Querían un oasis donde descansar. Porque cuando tienes hijos y te estás acostumbrando a una nueva vida y una nueva casa, necesitas tus momentos de relax e intimidad. Luminoso blanco y serenos toques de azul son los tonos elegidos, junto con madera y detalles en mostaza o beige que suman calidez. Renovaron los frentes del armario, ampliaron el baño y lo vistieron de blanco. Ahora es más luminoso y parece más grande. También lo cerraron con una puerta corredera, que hace un guiño a la de la cocina. La mezcla “refresca y encaja con el gris de las paredes”, dice Van Castro. Queda ¡muy agradable!

Una reforma pensada para una nueva familia que demuestra que la vida está llena de segundas (y a veces mejores) oportunidades. Que la disfrutéis, ¡familia!





Publicado: 26 de Septiembre de 2017