Publicado: 27 de Enero de 2017

La madera gris, tendencia en interiorismo para los próximos años


Los ambientes retro y los acabados envejecidos son últimamente un recurso habitual en la decoración y equipamiento tanto de hogares como de hoteles, restaurantes o locales comerciales.  Además, todo indica que se acentuará esta tendencia. No obstante, ¿se incorporarán nuevos recursos?, ¿Se potenciará algún aspecto particular?, ¿Habrá predilección por algún material o acabado concreto?

Pues las previsiones establecen dos claros protagonistas: los acabados naturales de madera y la utilización del color gris. Así pues, no es de extrañar que la madera gris se convierta en una de las estrellas del año en lo que a decoración e interiorismo se refiere. Pero no una madera gris cualquiera, sino madera agrisada por el tiempo, como el roble y el castaño, que disponen de una larga durabilidad. Maderas que lucen sus imperfecciones y que potencian sus betas y sus rugosidades.

Y, ¿cómo se logra ese efecto tan auténtico y natural en estos acabados?. Pues la madera, ya aserrada y sin cepillar, se expone durante más de un año a la intemperie para que el sol, los rayos ultravioletas (UV), el viento, la lluvia y la humedad la oxiden de manera natural, consiguiendo un color grisáceo o plateado, sin necesidad de utilizar ningún tipo de colorante o producto químico para teñirla de manera artificial. Por tanto, se trata además de un proceso respetuoso con el medio ambiente.

Por otro lado, gracias a los acabados resistentes de los que dispone hoy el mercado, su aplicación es apta en hoteles, restaurantes y otras zonas con tránsito elevado, incluso en zonas exteriores. Suelos, paredes, muebles y también fachadas cobran un aspecto rústico especial con la aplicación de este tipo de acabados de madera.