Cretonas, toile de jouy, rombos, tartán, cuadros... Hubo una época –y no hace mucho de esto– en que veíamos una tela con estos estampados y sacábamos los ajos y el crucifijo. Pero hoy, con la pasión por lo retro y lo vintage, han vuelto demostrando que con ellos se consiguen espacios más personales y atrevidos, y no solo aplicados a cojines y mantitas. No, no. Y si no te lo imaginas... sigue leyendo.

Saca tu acento scottishLos tartanes escoceses han saltado de las faldas plisadas a los interiores de las casas. Y no han alcanzado solo los cojines sino que también han salpicado las paredes. Este es el efecto que consiguen. Revestir con calidez creando espacios extremadamente acogedores.Ya no tienen ese regustillo 'viejuno'. No, no. Los cuadros se han reinventado y hoy dan estilo a tu casa desde complementos, tapicerías e incluso revestimientos


Si quieres darles un contrapunto atrevido, combínalos c

on colores intensos como este azul

. La estética punk también lo hizo... ¿no recuerdas aquellas camisas y los pantalones a cuadros rojos? El efecto es brutal. Ya lo ves. Es perfecto para espíritus rompedores.


O quizá prefieras el french

Si es así, tu cuadro será el vichy. En el siglo XVII solo ocupaba el espacio de las cocinas, en trapos, delantales y manteles, pero en 1946 saltó a las camisas de los campesinos y en 1959 Brigitte Bardot lo puso de moda luciendo un vestido de boda a cuadros vichy. Desde entonces, el vichy ha quedado asociado a la feminidad y a un cierto aire naïf.

Pero en deco, todo se transforma, y solo cambiándole el color y combinándolo con piezas elegantes, puede adquirir un estilo más sofisticado e incluso masculino como el del dormitorio que abre este artículo.

Combínalos y acierta

Si lo tuyo son los ambientes serenos, utiliza los cuadros como estampado único, es decir, si en un salón, por ejemplo, quieres poner cuadros, hazlo solo en algunos cojines del sofá y el resto de cojines, y el sofá mismo, que sean de telas lisas. Lo ideal es elegir un solo patrón de dibujo, es decir, el mismo tipo de cuadro, y que el resto de piezas lisas tengan colores afines.

Si, por el contrario, te gustan los ambientes muy personales, apuesta por el cuadro total. El truco para que no quede demasiado agobiante es escoger no más de dos tonos protagonistas y que combinen, claro está.

La invasión de los cuadros

Más allá de las telas, los cuadros se han vuelto protagonistas de paredes y suelos a través de los nuevos mosaicos hidráulicos. Decir que están de moda es quedarse corto. Y tienes mil combinaciones: piezas iguales, patchwork de baldosas de distintos estampados incluso geométricos que convierten los cuadrados en cubos.

Reunión de viejos amigos

Te lo decíamos al principio del artículo. Los cuadros, con los rombos o las cretonas, tuvieron un pasado pero su presente hoy es brillante e incluso conviven en un mismo espacio. Es la opción para apasionados de los ambientes muy muy personales.

¿No te parece una combinación genial? Y en rojo. Un color que crea espacios desenfadados y vitales.

Ya lo ves, no hay límites para los cuadros. Es su momento. Apuesta por ellos tanto para revestir tu casa o tapizar piezas como el sofá como para decorar con pequeños complementos. Ganarás estilo.


Publicado: 26 de Septiembre de 2017